Y el trabajo nunca se acaba

Instalación: mapa en relieve del Estrecho de Gibraltar y documentos de trabajo termomoldeados de algunos países de la Unión Europea. Medidas variables. 2017

La obra plantea una extensión del conflictivo territorio del estrecho de Gibraltar a un territorio igualmente hostil de atravesar como es la regularización de la vida y la residencia de los extranjeros en la Unión Europea.

Presentamos los formularios para obtener permiso de trabajo en cinco de los países miembros, que representan las cinco economías más poderosas de la UE (Alemania, Gran Bretaña, Italia, Francia y España) como pedazos del espacio geofísico en su representación orográfica con lo que estos documentos adquieren una apariencia de papel mojado y de papeles arrugados.

El cansancio y el riesgo físico que sufren los migrantes no termina con el esfuerzo de cruzar al otro lado, sino que se renueva en cada barrera burocrática, en cada nueva reglamentación, kilómetro a kilómetro, papel a papel, gestión a gestión, el agotamiento llega muchas veces en formas difíciles de explicar pues no solo se enfrentan a una barrera visible sino a lógicas legales y políticas invisibles.

Los formularios no son las leyes, son precisamente, como las vallas, las formas en las que toman forma y ejercen su función, aunque muchas veces estas funciones distan mucho de los ideales de justicia e igualdad que las fundamentan y se acercan más a interpretaciones ideológicas, miedos y prejuicios.

El trabajo es clave en estos desplazamientos, podría decirse que es el objetivo final de la mayoría de migrantes. Por un lado, Europa, es el lugar del dinero porque es el lugar del trabajo, por el otro, la integración laboral es lo único que garantiza a las personas de origen extranjero extracomunitario, su estancia en el país. El derecho a residir está vinculado al derecho a trabajar.

El trabajo, el derecho y el deber a trabajar se constituyen en el actual sistema económico como un problema de muchas caras, intrínseco a todas las posibles relaciones. Precisamente el trabajo y las formas productivas ha sido una de las inquietudes del colectivo desde 2005 (Ganarse la vida. El Ente Transparente…) ya en 2008 desarrollamos el proyecto No es crisis, es crónico en el que abordamos los alcances de eso que se ha llamado crisis económica y que hemos vivido como un cambio en las condiciones de vida y las expectativas de nuestras experiencias laborales, personales y comunitarias.

La mirada que proponemos sobre el estrecho se amplía a esta perspectiva, las fronteras no pueden marcarse con una línea en un mapa sino con las líneas a rellenar de estos formularios muchas veces imposibles e inviables, que esperanzadoramente intentamos para seguir permaneciendo, pero de los que los estados tienen totalmente reguladas sus aperturas.